El patrimonio es una herramienta que nos permite ver y tocar nuestro pasado. Esta experimentación directa es lo que despierta la curiosidad y la imaginación de los alumnos y facilita su aprendizaje.
Las actividades que proponemos se basan en tres ámbitos fundamentales que se relacionan transversalmente: el conocimiento de nuestro entorno, de nuestra ciudad o del territorio, el conocimiento de hechos históricos, y, en tercer lugar, la educación en artes plásticas, conocimientos que el profesorado puede tratar desde diferentes materias y niveles.